1 year ago
Abrázame (13/11/2008)

Abrázame.

Déjame abrazarte.

Sin motivo, ni intenciones ocultas.

Porque sí.

Porque los dos somos seres humanos y lo necesitamos.

Porque es la forma más directa de que nuestros corazones contacten.

Porque, en el fondo,

todos somos uno.

Porque no vale la pena seguir refugiándonos tras tantos muros de miedo.

¿Miedo a qué?

¿Miedo a que ese abrazo nos despierte ternura, amor?

¿A que nos haga llorar, emocionarnos, mostrarnos frágiles?

Ven aquí, deja que te abrace.

Rodea mi cuerpo con tus brazos.

Yo haré lo mismo con el tuyo.

Y aprieta, aprieta fuerte.

Siénteme.

Soy como tú, ni más, ni menos.

Comparte conmigo tu calor,

tu humanidad.

Hazme sentir que no estoy sola.

Que no somos gente anónima y sin sentimientos.

Que cualquier desconocido puede tocarte el corazón 

y hacer que aflore tu sonrisa.

Atrévete a saltar las fronteras físicas de la autoprotección 

y ven a mí.

Fúndete conmigo.

Abrázame.

Intercambiemos amor. 

Multipliquémoslo.

Encendámoslo.

Cambiemos el mundo.

1 year ago
Zonas oscuras (15/10/2010)

A veces desciendo

a los infiernos de mi alma,

desempolvo bajos instintos

y me dejo llevar.

Me porto como una niña caprichosa,

egoísta,

manipuladora,

y hago de ti mi marioneta,

un juguete con mando a distancia.

Cuando mis zonas oscuras afloran

soy capaz de aprovecharme

sin remordimientos de tu confianza

tan solo para saborear

el adictivo

e hipnotizante

sabor del poder. 

¿De verdad quieres jugar? (10/07/2010)

Juguemos. Es lo que quieres, ¿no?

Hagámoslo, entonces.

Sigamos actuando, fingiendo.

Retrasando lo inevitable.

Juguemos.

¿A los médicos? 

Te aviso: habría efectos secundarios.

¿A policías y ladrones?

Yo te robaría el corazón. ¿Me pondrías tú las esposas?

¿A las casitas?

Seguiríamos cocinándonos a fuego lento.

Te propongo otro juego: juguemos al parchís,

que a ti te veo muy verde y yo ya estoy al rojo vivo.

Juguemos al parchís, pero cambiando las reglas:

Contamos hasta 20 y abrimos la barrera.

Nos vamos a tu casa y me comes.

Nos vamos a la mía y te como.

Se puede repetir turno.

Los dos ganamos.

Entrega. (07/10/2010)

Otro día intenso por delante.

No he preparado nada.

No sé bien qué voy a hacer.

No tengo nada firme a lo que agarrarme

salvo a mi seguridad,

a mi falta de miedo.

Todo irá bien. Lo sé. Lo presiento.

Solo debo dejarme llevar.

Entregarme a los brazos del viento

de los acontecimientos,

de las emociones,

y volar alto, como una hoja seca.

Observarlo todo desde arriba

y caer despacito.

Descansar un poco

y remontar de nuevo el vuelo.

No hacer el más mínimo esfuerzo.

Confiar plenamente

en la corriente de la vida.

Una corriente cálida

que nos arrastra

a la orilla de los deseos.

Mi futuro (12/10/2010)

Olvida la Astrología,

el horóscopo chino,

los cálculos numéricos,

las líneas de la mano,

las cartas, los dados, las conchas,

los huesos, las piedras, el humo,

las cenizas o los posos del café.

No necesito una bola de cristal

para conocer mi futuro.

Me basta con asomarme

cada noche

al oráculo de mis sueños.

Libre albedrío. (07/10/2010)

Siempre habías sentido que te faltaba algo.

Yo tenía lo que buscabas sin saberlo.

Mi misión era encontrarte y dártelo.

Tu elección: aceptarlo

o seguir incompleto.

Descrifrándome, descifrándote. (16/09/2010)

Ya lo entiendo.

Mi alma es como un cuaderno

en el que alguien

dejó registrado

jeroglíficamente

lo que ambos debíamos saber

aquí y ahora.

Cada pregunta

que me haces

genera una revelación.

Para ti

que buscas luz para salir del túnel.

Para mí

que busco autoconocimiento.

La vida es un juego (02/06/2010)

La vida es un juego.

Hace tiempo que lo descubrí.

Por eso no me pongo triste

cuando nos despedimos.

Por eso respondo a tus adioses

con una sonrisa dulce,

sin miedo, ni tristeza.

Porque sé que no te vas.

Al menos, no para siempre.

Volverás. Nunca te vas del todo.

Algo tuyo permanece siempre aquí, conmigo.

No te vas, insisto.

Créeme.

Aunque tú pienses que sí.

Todo es apariencia, un inconsciente juego de papeles.

No te vas.

Aunque estés convencido de que esto no funciona

y salgas de escena dando un portazo.

Aunque yo suelte alguna lágrimita y susurre: “Hasta siempre”.

Aunque te grite a todo pulmón: “¡Que te den!”.

Pero es que tú aún no lo has entendido.

A mí misma se me olvida a veces.

La vida es un juego.

Cada movimiento para alejarte

puede conducirte irremediablemente hasta mí.

Sobre todo, cuando no quieres irte,

cuando algo más fuerte que tú

te impulsa a quedarte.

Pregúntale a tu corazón.

Tu corazón es sabio: tu corazón no me rechaza.

Tu corazón late con fuerza cuando juegas conmigo armoniosamente.

Cuando te dejas llevar.

Sabe que es normal que te haga sentirte vivo.

Tú no comprendes nada, te rebelas, pero sucede.

No puedes evitarlo.

Lo veo. Lo siento.

Lo presiento.

Por eso sé que volverás a mi lado

y nada te reprocharé cuando lo hagas,

aunque hayas tardado mucho,

aunque aún sea demasiado pronto.

Me limitaré a regalarte esa sonrisa tímida que ya conoces.

La que ensayo a diario delante del espejo.

Para ti. Para resultar creíble.

Para que no sospeches nada cuando vuelvas y me digas “Hola”.

Al menos mientras dure la espera.

Hasta que llegue el día en que por fin abras los ojos.

El día en que entiendas este juego.

El día en que te des cuenta de quién soy yo realmente

y de quién eres tú.

El día en que ya no querrás irte.

1 year ago
Aviso a navegantes

A vosotros, que seguíais este blog, os aviso de que va a transformarse en algo muy diferente de lo inicialmente planeado. 

Espero que os guste, aunque este ha sido siempre un espacio de puertas abiertas. De entrada y de salida.

Un abrazo.

AliyCia


Random Daze theme by Polaraul